Hoy voy a explicar el proceso de gestación que suele terminar en el alumbramiento de un nuevo ENCUENTRO.
Con la publicación de cada ENCUENTRO, el esfuerzo, los sudores, la negación... suelen dar paso a la satisfacción de dejar a este mundo una nueva criatura que inicia su vida en la red de las redes; y la mente se queda tranquila y despejada.
Con el pasar de las semanas, las vivencias con el entorno natural empiezan a acumularse, aunque se le van dando salida en publicaciones de Instagram (este es mi perfil ;-) Wokiee), esta red social no permite compartir de cada foto la intrahistoria que nos gusta en este blog, el ENCUENTRO propiamente dicho. Llega un momento que la mente está llena de experiencias vívidas y no compartidas, y ya no descansa hasta que das con la tecla para contar la historia detrás de las fotos acumuladas y empiezas de nuevo con el esfuerzo, sudores y negación hasta que eres capaz de parir otro ENCUENTRO.


