La sierra de la vecina ciudad de Cabra es un monumento natural de primera magnitud desde el punto de vista geológico con sus rocas calizas que han dado lugar con la erosión a formaciones rocosas muy interesantes como el Lapiaz de los Lanchares, el poljé de la Nava surcado por el río Bailón que se hunde y desaparece en la misma sierra y otras grutas que también hay en la sierra como la famosa Sima de Cabra.
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| Poljé de la Nava - junio 2026 |
De este maravilloso paisaje, que fue uno de los primeros espacios natuarles protegidos en España allá por el año 1927, me enamoré hace mucho tiempo y he vivido momentos familiares y personales fantásticos que siempre me acompañarán. Aquí suelo acudir con frecuencia usando cualquier excusa que venga bien.
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| Año 1992 |
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| Año 1992 |
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| Año 2005 |
Si geológicamente este enclave tiene una importancia sustancial, faunísticamente hablando no se queda atrás. Es el hogar de importantes mamíferos, insectos, reptiles -como la víbora hocicuda a la que tendré que fotografiar algún día-. También alberga aves, muchas aves, tales como el símbolo del Parque Natural de las Sierras Subbéticas: el halcón peregrino. Creo haberlo oído pasar en picado, porque verlo fue imposible; supera los 300 km/h. Por último, también hay endemismos vegetales pero en este campo me declaro netamente incompetente.
Después de disfrutar con @manue_molina_blanco una primera sesión de fotografía del que dí cumplida cuenta en el ENCUENTRO "Tareas pendientes", tuve la oportunidad de repetir sesión en la Sierra de Cabra y os presento a continuación los resultados, pequeñas aves que pasan desapercibidas a la mayoría de las personas y que me hizo mucha ilusión captar con mi cámara:
- Roquero solitario (Monticola solitarius)
Ya tuve la oportunidad de fotografiarlo a placer en el ENCUENTRO antes indicado pero en esta ocasión no quiso faltar a la cita y yo no quise desaprovechar la ocasión de fotografiar a una de las especies más vistosa de nuestras sierras.
Esta foto de arriba se la dedico a mi hermana, sé que le gustan los pájaros con las plumas alborotadas.
- Cogujada montesina (Galerida theklae)
No siempre es fácil diferenciarla de su prima la cogujada común. Yo trato de guiarme por el pico -que en la cogujada común es más largo y un poco curvo-, las motas del pecho -que en la cogujada montesina son más marcadas- y por el sitio en la que he hecho la fotografía -la montesina suele ser más de monte y la común más frecuente en zonas de cultivo y caminos-.
Aquí os dejo una comparativa de ambas especies tan similares:
Anécdota:
En el mundo rural a estos pájaros se les conoce como cujá. A mí me dice mi buen amigo Tron que soy una "cujá" por mi capacidad de orientación. La comparativa con esta ave viene del hecho de vivir y criar en campos de cereales y no perderse ni confundirse de nido en su ir y venir al criar a sus polluelos, se tiene que orientar bastante bien.
- Tarabilla común (Saxicola rubicola)
Tarabillas las tengo de todos los modelos ;-) machos como los de arriba, hembras y crías...
hembras secas y empapadas para soportar las calores...
... y con esta terminamos.
- Pardillo común (Linaria cannabina)
Esta pequeña ave, granívora, que parece bastante discreta goza de mucha popularidad entre la gente del campo por su canto. Hay que destacar que en la época de celo el color del pecho alcanza una coloración rojizo muy fuerte, en las fotos la tonalidad rojiza solo se intuye y es normal por la época en la que la foto está tomada.
... y un detalle de esta imagen.
- Gorrión chillón (Petronia petronia)
Hasta cinco tipos de gorriones hay en la península (común, molinero, moruno, chillón y alpino). En el caso del gorrión chillón tiene una buena población en estas sierras y es relativamente fácil verlos, si uno se fija en los detalles.
y las calores de estos días ponen de mala uva a cualquiera...
- Gorrión común (Passer domesticus)
Lamentablemente, cada día menos común. Está pagando cara su cercanía a los humanos, precisamente lo que por siglos ha contribuido a su estabilidad poblacional ahora está provocando la merma en sus poblaciones por contaminación, uso de productos químicos, etc...
En el caso de este ejemplar sufre una malformación en sus patas debido a un hongo que, en este caso, no le está impidiendo hacer vida normal pues se le ve bastante lustroso en el resto del cuerpo.
- Collalba rubia (Oenanthe hispanica)
Otra ave espectacular e inconfundible con los tonos amarillentos de su plumaje y su antifaz negro, más marcado en los machos. Ya he hablado en otro ENCUENTRO de esta familia de aves y sus tres representantes en la península, todos cazados con mi objetivo en estas mismas sierras.
La collalba rubia viene a nuestras tierras a criar entre la primavera y verano y este plumaje tan llamativo son sus mejores galas en la época de reproducción.
Me resulta bastante curioso los nombres científicos que recibe cada especie y seguro que alguno se preguntará porqué pongo el nombre de la especie y entre paréntesis pongo otro nombre. Pues bien, como pasa en el caso de la cujá, anteriormente comentado, cada especie de ave, mamífero, planta, etc... recibe un nombre que es común en cada zona y que puede ser totalmente diferente a como se conoce a esa especie en el pueblo vecino. A esto se le suele llamar nombres vernáculos y en muchos casos son onomatopeyas de sus cantos.
Si nos guiáramos por los nombres vernáculos de cada ave sería casi imposible llegar a un entendimiento. Para solucionar esto, cada especie tiene su nombre oficial, que también puede variar de un país a otro y que varía según el idioma, y cada especie también tiene su nombre científico, que no cambia y por el que se conoce a esa especie internacionalmente. Aclaro, nombre y apellido científico. De este modo, da igual quien sea tu interlocutor o lector pues al referirnos al "Passer domesticus" todos sabremos que no estamos refiriendo al gorrión común, en español.
De ahí que, cuando se descubre una nueva especie, endemismo o se perciben patrones diferentes entre individuos que pueden dar lugar a una nueva subespecie, los científicos le asignan un nombre de origen latín o griego y que en ocasiones pueden hacer referencia a la persona que la ha descubierto, a topónimos del lugar donde se encuentra o la describe en alguna característica llamativa. En este sentido, tenemos un caso muy especial en esta Sierra de Cabra con la planta "Armeria trianoi", una especie endémica cuyo nombre científico lleva el apellido del botánico egabrense Enrique Triano Muñoz que falleció en 2016, a la edad de 49 años y que fue el descubridor. No tuve el honor de conocerlo pero es bastante comentada su labor científica y calidad humana.
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| Foto tomada prestada de https://www.soycordoba.es/evento/euripides-triano-ruta-senderismo-en-sierras-subbeticas-en-recuerdo-de-enrique-triano/ |
Como vemos, es interesante analizar etimológicamente el nombre científico que recibe cada especie. En el caso que nos ocupa de la collalba rubia, el nombre del género Oenanthe tiene un origen griego muy curioso y poético que vincula al ave con los ciclos de los cultivos de la zona.
Proviene de la combinación de dos palabras del griego antiguo, "Oinos" que significa "vino" y "Anthos" que significa "flor". Literalmente, se traduce como "flor de vino" o "brote de la vid".
La relación del nombre científico no tiene que ver con el color del ave, sino con su patrón migratorio. Aristóteles ya mencionaba en sus textos un ave con este nombre y la razón es que la collalba gris (Oenanthe oenanthe) regresaba de sus cuarteles de invernada en África hacia Grecia y el sur de Europa precisamente en la primavera, coincidiendo exactamente con la época en la que las viñas empezaban a florecer.
Para los antiguos griegos, ver llegar a estos pájaros moviéndose inquietos por los pedregales y zonas despejadas era el anuncio inequívoco de que el viñedo estaba despertando. Siglos más tarde, se usó este término del griego antiguo, idioma de la ciencia y la filosofía clásica, para bautizar oficialmente a este género de aves.
De este modo, se nos abre ante nosotros un vasto mar de conocimiento que podemos navegar juntos, no solo al conocer la fisionomía de un ave, sus costumbres particulares, hábitos de alimentación, identificarla por su canto, etc... sino también enriquecer todo esto con el origen etimológico de su nombre científico.
A partir de ahora, el ENCUENTRO entra en un momento delicado pues los pájaros que veremos a continuación forman parte de una familia bastante amplia, a veces difícil de identificar cuando entran en juego juveniles y dimorfismo sexual pero de la que estoy especialmente enamorado, las Sylvia's.
- Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala)
- Curruca carrasqueña (Sylvia cantillans)
¿Tendrá ese posadero electricidad estática y las plumas se le erizan? Ja, ja, ja.
Lo de entrar al agua para el baño... se lo pensó
... y parece que no fue de su gusto.
- Curruca rabilarga (Sylvia undata)
Se mueve como pez en el agua entre la espesura de la vegetación. Y sus poses típicas de curruca...
El momento deseado con estas calores, el momento del baño. Me da pena ver como los animales sufren estas calores infernales y como se buscan la vida, tan pequeños como son, para sobrellevarlas...
... y llega el momento íntimo del secado, enseñando su hermoso abanico que tiene como cola, por cierto, con las plumas bastante desgastadas.
Completamos esta hermosa especie de curruca con dos fotos, la primera de un hermoso macho en una escena típica de su hábitat y la segunda de una bonita hembra en su posadero.
Como podemos ver en sus nombres científicos, todas ellas pertenecen a la familia "Sylvia"... que significa "habitante del bosque" o "espíritu del bosque" y las describe bastante bien pues son pájaros más fáciles de oír que de ver pues pasan la mayor parte del tiempo moviéndose entre la espesura de la vegetación y los arbustos.
Pocas veces he tenido la oportunidad de estar un hide en el que poder fotografiar "a placer" tantas especies de currucas juntas. Lo de "a placer" es un decir pues a los 40 ºC del exterior y metido en un pequeño cobertizo de tela, hay que sumarle la dificultad de seguir los movimientos rápidos entre las ramas de estas aves que, cuando las tienes localizadas y enfocadas, ya se han ido y te aparecen donde menos esperas y vuelta a empezar a intentar localizarlas, enfocarlas, aguantar la respiración y mantener la tensión para conseguir una buena instantánea y... a veces consigues una buena foto o no, y vuelta a empezar... ya te digo que estas aves echan a sudar al más listo de la clase, imagina al más torpe como yo.
Además de las currucas reseñadas y de la curruca capirotada, bastante común, hay otra curruca, la curruca mirlona, a la que tengo muchas ganas de trincar. Haciendo un poco de spoiler, aquí arranca un nuevo ENCUENTRO en la que la curruca mirlona será la estrella invitada, solo hizo falta mencionárselo a Manuel Molina para que me ofreciera una sesión con esta curruca que es la de mayor tamaño de la familia y, para mi gusto, la más bonita. Seguro que os enamoráis de sus ojazos en el próximo ENCUENTRO.
Para terminar esta humilde exposición de especies fotografiadas que son algunos de los tesoros que guarda la Sierra de Cabra, terminamos con un ejemplar de otra familia, bastante complicada... de diferenciar entre ellos y que nos trae de cabeza a más de uno.
- Zarcero común (Hippolais polyglotta)
Otro pájaro super nervioso difícil de trincar con nitidez.
Me congratula poder compartir con todos mis queridos lectores esta selección de fotos y espero que os haya gustado el ENCUENTRO casi tanto como a mí haber disfrutado de esta sesión de monte.
Salu2.








































































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